No solo en el viento famélico
no solo en la distancia corroída
abro el ropero y el invierno esta dentro
prendiendo fuego mi ropa.
lunes, 20 de agosto de 2007
miércoles, 1 de agosto de 2007
Soneto da separação
De repente do riso fez-se o pranto
Silencioso e branco como a bruma
E das bocas unidas fez-se a espuma
E das mãos espalmadas fez-se o espanto
De repente da calma fez-se o vento
Que dos olhos desfez a última chama
E da paixão fez-se o pressentimento
E do momento imóvel fez-se o drama
De repente, não mais que de repente
Fez-se de triste o que se fez amante
E de sozinho o que se fez contente
Fez-se do amigo próximo o distante
Fez-se da vida uma aventura errante
De repente, não mais que de repente
miércoles, 13 de junio de 2007
Traté de ser dulce
El tren que bordé al costado de mi pollera
la mañana pasada
junto con una mujercita bailando en puntas
de pié
que repartía cerezas y trompos a los pasajeros
descarriló
y no en una pradera de abrumante verdor y
nubes gigantescas
en mis pómulos el desastre que nunca desié
la mañana pasada
junto con una mujercita bailando en puntas
de pié
que repartía cerezas y trompos a los pasajeros
descarriló
y no en una pradera de abrumante verdor y
nubes gigantescas
en mis pómulos el desastre que nunca desié
lunes, 14 de mayo de 2007
Los adjetivos escondiendose

Las paredes manchadas
los papeles tachados
los ombligos borrados
con toda la negación como caudales de agua
adentro de todos estos años.
Los espejos no fueron cómplices
esta vez
si
lo fueron
los secretos que no me pertenecen,
haciendome cosquillas en la mano,
los adjetivos escondiendose
la ropa superpuesta
una tijera
que es ahora
la identidad cortada
una historia a penas dibujada
con trazos nerviosos
Africa mía
soy tu hija no reconocida
jueves, 19 de abril de 2007
A Frida Kahlo

Frida Fridita Friducha
que tu cuerpo bien partido estaba
y sin embargo
tu le montaste un carruaje con flores
que tu sangre te bebía a ti misma
y sin embargo
tu bailabas una rancherita con la vida
en tu ventana.
Cada pincelada
se volvía caricia que tu le hacías
al sentir, a tu columna de vidrio roto.
Tus pies nutridos de la tierra
tu plexo enamorado del viento
Qué podría yo decir que otros
no hayan dicho?
La muerte te jalaba del pecho
y tu con la mirada bien firme
Tu eras la hembra formidable
y amamantaste con tus manos
al amor.
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