"me enamoré con la idea de y la idea de se enamoró de mí, noviamos, me casé con la idea de, la idea de fue mi esposa
me cocinó ¡no! la idea de me dio de comer; me dio de tomar en vasos altos, en copas en vasitos. después rompimos la vajilla descartable. nos separamos. yo pedí el divorcio. nos separamos e hicimos la repartición de bienes." Cecilia HubermanCamino entre tamaña multitud indiferente, la gente parece tener miedo de mirarse a los ojos, camino y pierdo un zapato pero todavía no lo sé. Subo unas escaleras mecánicas inmensas desde la calle a una disquería, el aire me da en la cara y yo estoy muy lejos del asfalto como subiendo al cielo como subiendo a mi refugio a mi espacio de contención que es la música, pero la vieja que está en la esquina, ay la desgraciada! comienza a gritarme que perdí mi zapato, la vieja loca vestida de fucsia me grita que no voy a entrar, que no puedo entrar, que mi zapato que vuelva a buscarlo grita como una condenada! Y a mi no me importa, yo sigo subiendo y ahora que me doy cuenta voy renga, y me apresuro a entrar a la disquería. No quiero ir a buscar mi zapato porque no quiero volver a verte, sé que vas a pasar como un operario indiferente con tu mirada perdida en el desierto, fingiendo que no, que sabes a donde vas, con tu mirada entreabierta negando la panorámica para que la arena no te lastime los ojos. No quiero volver a verte a vos que no quisiste reconocer lo que comenzaba a habitar en vos que era yo, y como pensaste que ya estabas atrapado en la entrada de mi vientre si nunca nos terminamos de desnudar? No quiero volver a verte a vos que cada vez sos mas chiquito porque en tu lugar se yergue la perdida, esta perdida tan mia que se expande como una mancha de tinta sobre las sábanas. Yo nunca perdía, me paseaba con mi vestido de cola arrastrando a mis amantes que iban quedando en el camino, me paseaba con mi largo vestido por el salón y bailaba con la reina, y luego otra pieza de baile concedida por el rey, yo decía “buenas noches”, yo era noble y esbelta. Y ahora es este temporal a destiempo que me moja me transparenta la camiseta blanca dejandome los pezones frios al descubierto y ay que sensible a los cambios climáticos! Que tonta! Que tonta la que lo sabe todo! Es siempre este saberlo todo y no como un don divino, es siempre esta inocencia saqueada a la hora de mi nacimiento. Entonces me echaron de la disquería por culpa de la vieja loca vestida de fucsia, bajé las escaleras corriendo me metí en la boca del subte y ya estaba en mi casa. Busqué poemas toda la noche, busqué poemas en dónde encontrarte y volver a perderte, busqué como quien busca su zapato perdido entre tamaña multitud. Y con quien compartir este amor por las palabras? Ya que si digo listones, no son los mismos los colores del humo que comienza a danzar desde mis cuerdas vocales, que si dijera escorpión, ni tampoco son iguales los matices que la luz adquiere si digo persuasión, y a quien le importa eso nena abri las piernas y gritá hasta que te crezcan pelos en la garganta de tanto gemir.
Yo y mi perdida y vos y los zapatos que fui a dejar cuando vos fuiste a buscar los tuyos.
Mi perdida y yo vamos caminando por la calle, yo la llevo en brazos, mi perdida no ruge ni aulla ni ladra, me la dieron domesticada, es mansa mi perdida, yo le canto canciones de cuna le canto clasicos del jazz y del soul, ella me promete que en un mes va a aprender a caminar, yo le prometo no esperarte no devolverte nada, yo te prometo que en tres semanas ya no vas a existir y que voy a caminar indiferente por la calle con mi par de zapatos nuevos.